Soy un asiduo lector de la revista Foreing Policy en su edición española. En el último ejemplar hay un suplemento titulado “Los 50 intelectuales más influyentes de Iberoamérica”. He leído los 50 nombres, hay muchos que se quienes son, y otros que no tengo ni idea, pero hay algo que me ha llamado mucho la atención, y es el hecho de que en los 50 nombres no está ni un solo Presidente Iberoamericano.
¿Es que acaso ningún Presidente es influyente en la región?, ¿Es que acaso los filósofos, escritores, poetas o ensayistas influyen más?
Desde mi punto de vista una persona que influye, no es solo aquel que denuncia los problemas, que los estudia, que desarrolla teorías, sino, quien puede al final tomar decisiones que si cambian la vida a las personas. Al final eso lo hacen los presidentes. Es cierto que muchas de estas personalidades que están en la lista han sido galardonadas por la belleza de su prosa, por la profundidad de sus análisis y por sus teorías sobre diferentes temas, pero no comparto el hecho de que sean los más influyentes.
Acaso puede alguien decirme que Hugo Chávez, Lula da Silva, Michelle Bachelet, Cristina Fernández, Felipe Calderón, Enrique Iglesias, José Luis Rodríguez Zapatero o el Rey Don Juan Carlos I, no son personas más influyentes que algunas de las que figuran en esa lista. A quien me lo diga, de antemano le digo que está equivocado.
Son estas las personas que todos los días influyen no solo en sus países, sino en la región, y recientemente a nivel mundial, como es el caso de Brasil y Venezuela, no estoy analizando si la influencia es buena o no, porque eso se presta a muchas interpretaciones y tiene muchos matices, lo que digo que son ellos los que hacen que las cosas sucedan y los que tienen la oportunidad de presionar a otros gobiernos mundiales para hacer cosas, y no todas las personas que salen en la lista.
De la lista, la única persona que me parece acertada, por todo lo que he dicho, es Fidel Castro, al cual la revista lo cataloga como “revolucionario” en vez de Presidente de Cuba, que aunque digan lo contrario él sigue siendo la cabeza de ese gobierno y de ese régimen.
Ahora bien, si alguien me dijera que el suplemento se refiere a “intelectuales” y no a “personas”, le diría que también están equivocados, porque para ser presidente de un país, el que sea, hay que ser intelectual, porque tienes que hacer uso de la palabra, tienes que organizar una estrategia electoral, y sobre todo montar un gobierno y llevarlo adelante, y para mí, eso es ser intelectual. Ya estadista es otra cosa más profunda, pero de eso no es que se trata.
Finalizando, me parece interesante la iniciativa, pero creo que deja mucho que desear el hecho que he comentado.
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4 responses so far ↓
1 Kena // Oct 20, 2008 at 7:29 pm
Tal como pone el enunciado:
“Aunque los integrantes de esta lista son muy sabios, el criterio para hacerla ha sido simple: los candidatos deben estar en activo, intervenir en la vida pública e influir en España, Portugal y América Latina.”
Será que los presidentes no están en activo? o que simplemente no son sabios? Obviamente intervienen en la vida pública pero cuántos de nosotros hacemos nuestras voluntariamente sus recomendaciones? Creo que tienes razón en que influyen unos más que otros, sobre todo los que llevan el poder de legislar cuando les da la gana, pero matizaría diciendo que no nos viene bien reconocerlo o que simplemente el periodista ha elegido mal el título!!!.
Saludos
KNA
2 Patricio // Jul 8, 2009 at 11:32 pm
Opino que no supiste distinguir un intelectual de un político. Llegué a este artículo buscando artículos de historia sobre presidentes intelectuales, ya que sólo conozco a Sarmiento (conocido como maestro de américa) y a Mitre (el primer historiador argentino), pero claro son de hace 2 siglos.
Te recomiendo leer http://manuelgross.bligoo.com/content/view/551956/Saber-matematicas-mejora-las-politicas-publicas.html. En donde el autor da un buen comentario acerca de la diferencia
3 Yunuen // Oct 15, 2009 at 12:50 am
Muy mala tu reflexion, los políticos y presidentes no son intelectuales, y en especial los de América Latina están aún mas lejos de serlo.
4 Josue Arbaje // Oct 25, 2009 at 10:08 pm
Yunuen,
Respeto tu opinión respecto a mi reflexión, pero no la comparto. Me parece que tu opinión no es acertada, pues para mí, ser intelectual no es cambiar la teoría de la relatividad, sino cambiar el curso de la historia, ya sea a escala mundial o simplemente en tu país.
Es cierto que no todos los presidentes son intelectuales, pero muchos si lo son, o por lo menos deberían ser considerados así. El ser intelectual o no, para mí, no va ligado a que comparta o no la teoría de esa persona, sino, que para mi con el simple hecho de que tenga una teoría, que la comunique, que la aplique y que la defienda, y que no vaya por ahí adhiriéndose a la de los demás sin ningún sentido crítico, eso para mi es ser intelectual.
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